Una aventura hacia Guadalupe Ocotán
Adentrarse en la sierra de La Yesca es descubrir una parte de Nayarit donde el camino también forma parte de la experiencia. Entre montañas, comunidades, gastronomía y naturaleza, esta ruta parte desde Tepic y llega hasta Guadalupe Ocotán, con paradas que permiten conocer diferentes paisajes y sabores del estado. El camino comienza en Tepic La salida es desde Tepic, tomando la carretera libre con dirección a Santa María del Oro. La primera parada puede hacerse en La Sierrita, en el poblado de Mojarras, un punto ideal para desayunar antes de continuar con el recorrido. Después comienza el trayecto hacia el municipio de La Yesca, avanzando entre paisajes de montaña hasta llegar a Guadalupe Ocotán.El recorrido es parte importante de la aventura, por lo que es recomendable salir temprano, viajar con tiempo suficiente y considerar las condiciones del camino antes de emprender el viaje. Guadalupe Ocotán: cultura entre montañas Llegar a Guadalupe Ocotán permite acercarse a una comunidad con una identidad profundamente ligada a su territorio y sus tradiciones. Durante la visita es posible conocer parte de su cultura, acercarse a su gastronomía tradicional y pasar la noche en las cabañas de la comunidad. Hospedarse aquí también permite disfrutar de un ambiente mucho más tranquilo y prepararse para las actividades del día siguiente.Naturaleza al despertar La mañana comienza con una caminata por un sendero para realizar avistamiento de aves y disfrutar del entorno natural que rodea Guadalupe Ocotán. Para esta actividad es importante llevar calzado cómodo y adecuado para caminar, así como ropa que permita moverse con facilidad. También es recomendable llevar agua y protección solar. ¿Qué llevar? El clima en Guadalupe Ocotán puede sentirse fresco, especialmente durante las primeras horas del día y por la noche. No es necesario llevar ropa especializada para nieve, pero sí una chamarra, sudadera o alguna prenda abrigadora.También conviene considerar tenis o botas cómodas para caminar, pantalón cómodo, bloqueador solar, gorra o sombrero, agua y una mochila ligera. Si el objetivo es observar o fotografiar aves, unos binoculares o una cámara con teleobjetivo pueden complementar la experiencia. Una última parada antes de volver En el regreso hacia Tepic, la ruta puede cerrar con una parada en la Laguna de Santa María del Oro, aprovechando para disfrutar uno de los sabores característicos del destino: el tradicional chicharrón de pescado. Así, el viaje conecta montaña, cultura, naturaleza y gastronomía en una misma ruta. Porque en Nayarit, cada parte del camino tiene algo por descubrir. Conoce más en visitnayarit.travel.
\