El futbol mexicano, entre biométricos y monopolios
El futbol mexicano parece haber dejado de ser solamente un espectáculo para convertirse también en un laboratorio regulatorio. Durante años ahí sólo pesaban las decisiones de los dueños de los clubes sobre muchos otros factores, pero todo indica que la supervisión llegó de lleno al club de los caballeros del futbol.Primero fue el FAN ID y los datos biométricos de los aficionados que fueron sancionados por la violación a la ley de datos personales, y ahora la nueva Comisión Nacional Antimonopolio que lleva Andrea Marván puso bajo la lupa la estructura económica del futbol profesional. Son dos casos distintos, pero juntos muestran que la industria enfrenta una revisión cada vez más profunda. En el caso de los biométricos, el problema estuvo en el tratamiento de datos personales sensibles de los aficionados. La Federación Mexicana de Futbol recibió una multa de 42.8 millones de pesos, relacionada con el manejo de la información recabada mediante el sistema FAN ID. El expediente puso sobre la mesa una pregunta que va mucho más allá de entrar a un estadio: qué datos puede pedir una organización, para qué utilizarlos y cómo debe protegerlos, sin olvidar que sigue pidiéndose en los estadios el registro, aun cuando poco o nada se sabe si ha habido alguna sanción o expulsión de algún aficionado identificado por la vía del FAN ID, ¿funciona o no? No se sabe. Ahora el frente es diferente, ya que la Comisión Nacional Antimonopolio inició de oficio el expediente IO001-2026 para investigar posibles prácticas monopólicas relativas en el mercado de afiliación, organización y acceso a las competiciones de futbol profesional federado en México y hacen el llamado a quienes tengan información a proporcionarla para armar el expediente. Eso sí, aquí todavía no hay culpables ni multas y fue en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en donde se registró la apertura de la investigación que está encabezada por José Manuel Haro Zepeda, titular de la Autoridad Investigadora, y fue turnada a la Dirección General de Investigaciones de Mercado, que puede requerir información, citar personas y realizar visitas de verificación, proceso que puede llevarse varios años, no sabremos pronto los resultados, eso es un hecho.Mientras, hay que esperar a que esta investigación, que sin duda podría involucrar a clubes, organizaciones, federaciones u otros participantes, acredite primero una conducta contraria a la competencia. Es ahí donde seguramente, como ya ha sucedido en la industria de la unidad, no hay que olvidar que en 2021 la entonces Cofece sancionó a 17 clubes de la Liga MX, a la FMF y a ocho personas físicas por prácticas relacionadas con el llamado “pacto de caballeros” y los topes salariales de la Liga MX Femenil. De hecho, este año la liga femenil tuvo cambios importantes en cuanto a los salarios y patrocinios. Por lo pronto, las señales son claras: el futbol mexicano está siendo observado no sólo por cómo trata a sus aficionados, sino por cómo funciona su negocio que sigu
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