La presidenta remueve al gobernador
Sheinbaum tiene ya gente suya en la Fiscalía General de la República y en la Unidad de Inteligencia Financiera; en el SAT ya puso una número dos de su total confianza; provocó relevos en el partido al quitar —que no es poca cosa— al junior del expresidente y a una de sus consentidas, y, desde luego, el líder de los diputados ya se lleva bien con ella y al de los senadores lo desplazó.
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