Ceuta. Lecciones para la frontera
Es una buena hora para que México asuma el papel de control que le corresponde para evitar molestias a los vecinos y para defender el valor del esfuerzo que los trabajadores mexicanos aportan a la economía de un país que, por razones culturales y sociales, muchas veces manchadas con justificación criminal, ha rehusado persistentemente aceptarlos; mucho menos integrarlos.
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