La inversión en infraestructura no se decreta, se promueve
El tercer riesgo es que la Ley blinda los proyectos estratégicos frente a recortes presupuestales, lo que incrementa las posibilidades de perpetuar fracasos económicos y técnicos en el sector infraestructura como son el Tren Maya, el AIFA, la Refinería de Dos Bocas y el Tren Interoceánico.
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