El segundo pensamiento: la diferencia entre el vendedor impulsivo y el calculador
No debe haber ingenuidad para evitar la desilusión. Si se lee con tino y tono una posible venta desde el principio, no sólo se descarta el esfuerzo en algo que no se percibe viable, sino que se evita la agitación infundada en algo que no es oportunidad real.
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